Una historia (triste) de barqueros

los libros parroquiales se convierten en una fuente más de estudio del pasado aunque aunque a veces se limiten a lanzar pequeños anzuelos que nos llevan a indagar mas a fondo sobre que ocurría más allá de la pila bautismal, el altar y el lecho de muerte. Un ejemplo es esta historia de barqueros del Ebro.

Los niños perdidos

El post de hoy es un poco triste porque habla de niños muertos. Si, así, a bocajarro, porque en la epoca de nuestros antepasados no había tanto eufemismo. Los niños se morían a puñados y todos los genealogistas sabemos lo deprimente que puede ser ponerse a rebuscar en los libros de defunciones cuando la mitad de registros corresponden a párvulos.