Una historia (triste) de barqueros

los libros parroquiales se convierten en una fuente más de estudio del pasado aunque aunque a veces se limiten a lanzar pequeños anzuelos que nos llevan a indagar mas a fondo sobre que ocurría más allá de la pila bautismal, el altar y el lecho de muerte. Un ejemplo es esta historia de barqueros del Ebro.

Los niños perdidos

El post de hoy es un poco triste porque habla de niños muertos. Si, así, a bocajarro, porque en la epoca de nuestros antepasados no había tanto eufemismo. Los niños se morían a puñados y todos los genealogistas sabemos lo deprimente que puede ser ponerse a rebuscar en los libros de defunciones cuando la mitad de registros corresponden a párvulos.

Lobo

A pesar de que perviven algunos nombres que se refieren directamente a un animal, como Leo/Leon, Paloma o Delfín, que otros son homoninos (Martin, Marta), que hay muchísimos que aunque no lo sepamos tiene ese significado (Arturo, Débora, Ursula), lo cierto es que la costumbre de elegir nombres mas allá de la sonoridad, la moda o la identificación con un famoso, hace tiempo que se ha perdido.