Los niños perdidos

El post de hoy es un poco triste porque habla de niños muertos. Si, así, a bocajarro, porque en la epoca de nuestros antepasados no había tanto eufemismo. Los niños se morían a puñados y todos los genealogistas sabemos lo deprimente que puede ser ponerse a rebuscar en los libros de defunciones cuando la mitad de registros corresponden a párvulos.

Genealogía en cuarentena

Los que somos cronistas familiares sabemos que no hay actividad mas potencialmente casera que la genealogía o que no hace falta irse muy lejos para llevar a cabo nuestra labor. Al contrario, es entre las paredes del hogar donde la genealogía de la gente corriente ha tenido su lugar desde tiempos inmemoriales, sin distinguir entre piso, casa, choza o cueva.