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Imagen de Michal Jarmoluk en Pixabay

¿Has pensado alguna vez en empezar un inventario de los documentos, fotografías y reliquias que conservas tú o tu familia?¿Te has planteado como hacer que el legado material familiar llegue a las siguientes generaciones? Hacer Historia familiar no se queda, o no debe quedarse, en la mera recopilación de datos genealógicos. Lo más normal es que al empezar a ocuparnos de nuestros ancestros sea inevitable que surja la preocupación por todo lo mucho o poco que nos queda de ellos. De esta manera, nos acabamos convirtiendo en los custodios o guardianes tanto del legado inmaterial (historias, leyendas, genealogías…) como, en muchos casos, del material (documentos, objetos, fotografías…).

Todo esto es consustancial forma parte del hecho de habernos convertido en Cronistas Familiares. Dentro de lo que yo llamo las tareas del Cronista están la recopilación, organización y conservación de todos estos elementos que sustentan la Historia Familiar.

Pero, aparte de acumular viejas fotos en álbumes y cajas, objetos en armarios y papeles en carpetas ¿nos hemos planteado la necesidad de tenerlo todo organizado?¿Hemos pensado en cómo hacerlo llegar a las siguientes generaciones sin que sufra demasiados daños?

Dejando aparte la complejidad de organizar y conservar objetos hechos de muy distintos materiales, que posiblemente estén en un estado de fragilidad y que hayan sufrido todo tipo de vicisitudes a lo largo del tiempo, fotografías y documentos son los primeros que nos tienen que preocupar. El papel se degrada con facilidad por ser muy sensible a las condiciones de temperatura y humedad y al ataque de agentes biológicos. Debemos procurar conservarlos en las mejores condiciones posibles. Pero, además, sería conveniente trazar un plan para tenerlos bien organizados. Una manera de unir conservación y organización es la digitalización.

Bien sea por adquisición o buscando la ayuda de otros miembros de la familia que tengan acceso a los elementos tecnológicos necesarios, la primera tarea a emprender debe ser el escaneado o fotografiado de documentos y fotografías. De esta manera, si por desgracia acaban perdiéndose o deteriorándose, procuraremos siempre tenerlos reproducidos por medios digitales y copiados en varios lugares, físicos o virtuales. Al tiempo que los escaneamos los iremos organizando de manera que sea fácil recuperarlos en el momento en que los necesitemos. Hay herramientas en línea que permiten tener acceso a ellos en cualquier momento desde cualquier dispositivo conectado a una red. De esta manera, podemos consultarlos siempre que los necesitemos o compartirlos con otros familiares.

A la hora de guardar la versión digital tendremos que pensar la manera de nombrarlos que nos sea más útil para el momento en que tengamos que recuperarlos. Hay que incluir los datos esenciales, como fechas, nombres o lugares en el nombre del archivo pero también sería conveniente añadir más información en las etiquetas de los metadatos de cada imagen.

Además de la facilidad de acceso que nos va a permitir la digitalización, no es menos importante el hecho de que el necesitar en muchas menos ocasiones acceder al original va a repercutir a favor de la conservación: menos manoseo, menos exposición a los agentes ambientales… simplemente habrá que asegurarse de vez en cuando de que siguen en buen estado y que lo bichitos o la humedad no nos han jugado una mala pasada.

En estos tiempos de crecimiento de la actividad genealógica en el mundo hispano, es fácil encontrar continuas recomendaciones sobre investigación y archivos, pero por alguna extraña razón, aspectos tan importantes como los relacionados con gestionar nuestros legados, tan omnipresentes en la genealogía anglosajona, no parecen tener tanta importancia. Convertirnos en algo más que genealogistas, convertirnos en Cronistas Familiares, nos puede hacer más conscientes de lo mucho que hay que hacer por nuestra Historia Familiar más allá de la mera recolección de datos.

¿Quieres saber más sobre organizacion y conservacion de tu genealogía y legado familiar? Si vives en Zaragoza, puedes apuntarte a los talleres que comenzarán a partir de septiembre.