Supongo que no hará falta explicar mucho más sobre el título de esta entrada. Todos estamos metidos en el mismo lío. En una semana hemos pasado de estar haciendo planes para meses a no saber que será de nosotros en quince días. Todo se ha parado o aplazado, incluída la genealogía.

¿O no?

Los que somos cronistas familiares sabemos que no hay actividad mas potencialmente casera que la genealogía o que no hace falta irse muy lejos para llevar a cabo nuestra labor. Al contrario, es entre las paredes del hogar donde la genealogía de la gente corriente ha tenido su lugar desde tiempos inmemoriales, sin distinguir entre piso, casa, choza o cueva.

Estos son días en los que podemos, para empezar, aprovechar para contar historias a nuestros hijos, sobrinos o a quien esté en casa con nosotros. Pero es que aparte de eso aún hay mas y por eso he elaborado una de esas listas tan típicas del mundo Interné, aunque solo incluyendo en ella cosas que podemos hacer en estos ¿quince? días para aprovechar el rato de encierro. Y como sé de que va el asunto… he añadido alguna cosa orientada al público más pequeño e inquieto (estoy dándole vueltas a una próxima entrada más específica sobre esto).

Para los que tienen el gusanillo, pero (aún) no investigan:

  • Llama o haz vídeo whatsapp a tus familiares más mayores y pide que te cuenten historias y te den datos que no tengas.
  • Empieza a elaborar el árbol genealógico y a anotar historias y leyendas familiares.
  • Escanea las fotos del álbum familiar. Si no tienes tú las fotos más antiguas, pide que las escaneen y las compartan.
  • Haz un álbum de fotos online que puedas compartir con la familia y pídeles información sobre ellas.
  • La historia familiar empieza en el presente. Anota los datos relevantes o escribe biografías o anécdotas de los miembros de la familia. Será la historia familiar del futuro.
  • Si tienes documentos familiares en casa, aprovecha para ordenarlos y buscar información sobre la mejor manera de conservarlos.
  • Analiza estos documentos, léelos, anota la información relevante que den.
  • Apúntate a algun portal de genealogía donde subir y compartir tu árbol. Igual es un gran momento para conocer a primos lejanos que también están en cuarentena.

Si estas investigando y vas a estar ¿quince? días en barbecho… (stress absoluto):

  • Ordena tu escritorio, tus archivos, tus apuntes, tus libros, fotocopias, carpetas del ordenador…¡por fin llegó el momento!
  • Aprovecha para organizar todos esos datos, imágenes, etc, que vas acumulando de las visitas a archivos.
  • Escribe (en bonito) las historias familiares que has ido descubriendo.
  • Empieza un blog o web.
  • Busca en Internet información adicional sobre personas lugares, hechos, etc, relacionados con tu historia familiar.
  • Haz búsquedas online en archivos o en bases de datos.
  • A lo mejor es un buen momento para colaborar con esas bases de datos: apúntate a un proyecto de indización.
  • Pon en bonito tu árbol genealógico dándole un toque personal, usando software de diseño gráfico, tratamiento de imágenes, autoedición y maquetación…
  • Amplía tus conocimientos sobre temas relacionados con tu historia familiar. Aunque las bibliotecas estén cerradas, hay muchas opciones: libros digitalizados, artículos, webs, en Internet, etc

Para los que tienen niños:

  • Dibujar y pintar nuestro árbol genealógico hasta los abuelos o bisabuelos.
  • Inventar cuentos basados en historias, leyendas y anécdotas familiares y que los niños los ilustren.
  • Crear un foto libro con fotos e historias familiares orientado a los más pequeños de la casa. O tambien puedes hacerlo en formato powerpoint.
  • Aprender y enseñar a los niños sobre otras epidemias de la historia que vivieron nuestros antepasados y compararlas con esta para saber la suerte que tenemos de contar con sistemas sanitarios universañes, ciencia, vacunas, etc. ¡La historia familiar enseña un montón sobre esto!

Y sobre paciencia, ni os cuento ¡Animo!