Llegamos al siglo III, cuando entran en acción los pueblos bárbaros y en concreto, para lo que a nosotros mas nos interesa, los visigodos, que al principio se limitaban a pasearse por aquí en plan “chuloplaya”  ayudando a los romanos a combatir a suevos y bagaudas. Con el tiempo acabaron asentandose, sobre todo las élites guerreras, por lo que los campesinos siguieron siendo los hispanorromanos de siempre. Entre estos, los dirigentes se iban apuntando a la moda visigoda y dejaron de comer uvas tumbados para pasar a darle a la espada con la cara barbada.

La gente se fue marchando al campo por la decadencia de la vida ciudadana, la debilidad de la administracion, la inseguridad, la despoblación… desaparecieron muchas ciudades romanas, las mas pequeñas, esas que hoy se van desenterrando pacientemente, y sobreviven sobre todo las mayores del valle del Ebro: Cesaraugusta, Turiaso…

En cuanto a la organizacion territorial, seguimos en la provincia Tarraconensis, y es que los visigodos, que habian sido muy nómadas, cuando se apalancaron mantuvieron muchos modos de hacer romanos.

Pero el estado visigodo se fue al garete en cuatro dias, mas concretamente en los diez años que tardaron los musulmanes en subir desde el estrecho de Gibraltar a Zaragoza, entre el 711 y el 714. Ese año, Zaragoza se rindió sin oponer mucha resistencia. Arabes y bereberes enriquecieron el paisaje humano y cultural y nació la Marca Superior (al-Tagr al-A `la), que seguirá coincidiendo en gran medida con la Tarraconense, entre el Mediterraneo y el nacimiento del Duero-Tajo. La marca superior mantuvo su independencia largos periodos, en los que fue dominada primero por la familia muladí desdendiente del conde Casio  (banu Qasi), los Tuyibies y los Hudies, que la llevaron hasta Tortosa.

al-Tagr al-A `la se dividía en coras: Barbitanya, Wasqa, Lérida, Zaragoza, Calatayud, Tudela y Barusa (sobre el eje del rio Piedra). Dentro de la de Zaragoza, los núcleos más importantes eran Zaragoza, Zuera, Ricla,  Muel, Belchite, Alcañiz y Calanda y dentro de la de Calatayud, Calatayud, Maluenda y Daroca. La de Tudela incluía Borja y Tarazona. En los topónimos de la actual provincia también se puede intuir la instalación de distintos grupos y clanes: Monzalbarba, Manzil Barbar (establecimiento de bereberes), Mequinenza, Miknaya (una federación tribal), Fabara Hawwara (otra federación), Oseja, Awsaya (uns fracción de la confederación Masmuda) Otras de estas federaciones tribales se identifican en : Lagata (Luwata), Azara, (Zuwwara)…

En el 1018, a raíz de los enfrentamientos internos y la caída de la dinastía Omeya de Córdoba se creó la Taifa de Zaragoza, que duraría hasta el 1110, solo ocho años antes de  ser conquistada por Alfonso I.  Este territorio también era más amplio que el actual. Con los Hudíes, llegó hasta el mar, hasta Tortosa.

Y llegamos a la época de los primeros reyes de Aragón, que desde Ramiro I se pusieron en la tarea de incorporar los territorios por debajo de los Pirineos a sus dominios. Si Pedro I fue quien culminó la conquista de las tierras oscenses, Alfonso I sería quien recristianizó lo que hoy es buena parte de la provincia de Zaragoza, destacando las conquistas de Zaragoza (1118) y Calatayud (1120).

Pero eso os lo cuento en el próximo capítulo.