Cuando pensamos en iniciarnos en la genealogía, pensamos normalmente en empezar una investigación sobre árboles genealógicos que nos va a llevar a enfrentarnos con documentos antiguos y partidas escritas con letras ilegibles. Tiempo, dinero, formación en Historia y carnets de acceso a archivos donde no te dejan entrar.

Todo mentira.

Si algo quiero explicar en este blog es que hay vida más allá de la clásica investigación genealógica. Cualquiera con un poco de motivación puede ser Cronista Familiar. Quizás solo necesitemos un álbum de fotos antiguas y unos marcos del Ikea para hacer que la genealogía entre en nuestras vidas y se quede.

  • Elige una habitación de la casa, una que te diga algo genealógicamente hablando o simplemente que sea la mas apropiada y oportuna. Dentro de esa habitación elige una pared.
  • Despójala de todo adorno.
  • Elige las fotos mas representativas de tus ancestros. Quítalas del álbum o scanealas para imprimirlas al tamaño que mejor que convenga. Muchas veces las fotos originales son demasiado pequeñas y lo que queremos es que se vean.
  • Enmárcalas en un marco sencillo o en uno de estos estilo vintage.
  • Ahora las dispondremos en la pared elegida. El cómo dependerá delo que queramos expresar.
  • Ya tenemos nuestro muro de ancestros.

Que manera mas fácil y estupenda de reflejar nuestro lazo con esa gente que nos precedió y expresar que intentaremos que no se les olvide. Es algo muy similar aa altar de muertos que se ve en la pelicula Coco de Disney. Una buena manera tambien de que las jovenes generaciones les tengan presentes:  esa pared puede ser una buena excusa para desgranarles alguna historieta.