Como genealogistas, solemos manejar los nombres y datos de la gente como si de cromos de fútbol se tratara y hay ocasiones en la que parece que no caemos en la cuenta de que estamos tratando con datos de personas y que nos podemos meter en un lío.

El 25 de mayo se aprobó a nivel europeo el RGPD (Reglamento General de Proteccion de datos) que, en el caso de España, sustituye y amplia a la antigua LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos). He intentado saber lo más posible sobre este reglamento para ver en que afecta a mis investigaciones y muy especialmente de cara a que los responsables de los diferentes archivos me lo saquen a colación , que si hasta ahora mentar LOPD era mentar los siete males, ahora nos amenaza directamente el Infierno de Dante.

Aqui enlazo el texto completo. Un tostón, para variar:

Reglamento General de Proteccion de Datos

Pero quedaros con estos puntos:

(27) El presente Reglamento no se aplica a la protección de datos personales de personas fallecidas. Los Estados miembros son competentes para establecer normas relativas al tratamiento de los datos personales de estas.
(158) El presente Reglamento también debe aplicarse al tratamiento de datos personales realizado con fines de archivo, teniendo presente que no debe ser de aplicación a personas fallecidas. Las autoridades públicas o los organismos públicos o privados que llevan registros de interés público deben ser servicios que están obligados, con arreglo al Derecho de la Unión o de los Estados miembros, a adquirir, mantener, evaluar, organizar, describir, comunicar, promover y difundir registros de valor perdurable para el interés público general y facilitar acceso a ellos. Los Estados miembros también debe estar autorizados a establecer el tratamiento ulterior de datos personales con fines de archivo, por ejemplo a fin de ofrecer información específica relacionada con el comportamiento político bajo antiguos regímenes de Estados totalitarios, el genocidio, los crímenes contra la humanidad, en particular el Holocausto, o los crímenes de guerra.
(160) El presente Reglamento debe aplicarse asimismo al tratamiento datos personales que se realiza con fines de investigación histórica. Esto incluye asimismo la investigación histórica y la investigación para fines genealógicos, teniendo en cuenta que el presente Reglamento no es de aplicación a personas fallecidas.

En resumidas cuentas, de momento y mientras no se diga otra cosa, seguimos como antes. Eso quiere decir que podemos seguir “buscando muertos” y que la orden de junio de 1994 que obligaba a tachar las causas de la muerte de gente que se murio en 1870 sigue siendo absurda y fue bien corregida en octubre del mismo año. Y que los párrocos no tienen nada que temer si nos dejar echar una foto a un libro de 1700.

Pero tambien hay que recordaros que tengais cuidado con los datos de los vivos y nada de ponerlos por ahi sin su consentimiento expreso. Entonces si que nos podría caer la del pulpo.

Pues ala, buena búsqueda.