Tener un militar en la familia es una gran suerte para el genealogista. Los militares son gente muy organizada, sistemática, metódica. Cuando entra un miembro nuevo en el club le crean su propia hoja de servicios donde se va anotando todo lo que hace en el ejército: destinos, ascensos, condecoraciones… todo queda registrado y posteriormente guardado en su correspondiente archivo.

Así que si tenemos la suerte de que nuestro abuelo, bisabuelo, tatarabuelo, o tio abuelo, o tio abuelo quinto o el que sea estuvo en el servicio militar, se alistó en alguna guerra o lo que sea, desaprovecharlo es pecado.

Para empezar, una hoja de servicios nos va a dar los datos de filiacion: fecha de nacimiento, nombre de los padres y de propina algun dato físico como la estatura y color de ojos y pelo. Hay incluso expedientes mas modernos que incluyen foto. Luego iremos averiguando por donde andaba y que hacia nuestro pariente en esos años en los que estuvo al servicio de la Patria. Estos datos, ademas de por si mismos, puede ser muy utiles para localizar otros. Por ejemplo: encontrar a los hijos, si nacieron cada uno en un destino de su padre.

Por cierto, que las partidas sacramentales de los oficiales están en los Archivos Eclesiásticos del Ejército. Estos son los principales archivos en los que podemos buscar:

En la web del Instituto de Historia y Cultura Militar hay mucha más información. Ahí podrás encontrar los datos de contacto y plantillas para solicitar los documentos.

Desde luego que no voy a ser yo la que diga que estando todo en Internet no hace falta ir a los archivos. Siempre es mejor ir, pero si no tienes tiempo o recursos pero tienes los datos necesarios, solo tienes que enviar tu solicitud y en un tiempo muy prudencial tendrás una respuesta e incluso la copia de los documentos en el buzón de casa.

Organizados y metódicos. Los archiveros militares suelen ser muy eficaces y eficientes. Aunque a veces el estilo castrense imponga un poco, merece la pena aprovechar estos recursos que pueden ampliar notablemente la informacion sobre una persona y hasta romper muros de ladrillo que parecían inexpugnables. Los expedientes y hojas de servicio estan ahi, esperando, firmes y en formación, dispuestos para que les pongamos a desfilar.