Acceso al museo de las momias de Quinto

Una de las cosas que todo cronista familiar, historiador familiar, genealogista o sea como sea que nos queramos denominar los locos del pasado deseamos secretamente es tener la posibilidad de encontrarnos con alguno de los personajes que protagonizan nuestras búsquedas.  Tener una charla con ellos nos ahorraría mucho trabajo y solucionaria al fin algunos de esos misterios que parecen irresolubles, amén de que resultaría una experiencia de lo más emocionante. Dado que este deseo es totalmente imposible, tener un retrato, una descripción de su imagen, es una opción B y puede que no sea tan descabellado: quien sabe si alguno de ellos tuvo el capricho de hacerse un retrato.

Desengañémonos. Nuestros ancestros han quedado, en su mayoría, reducidos a polvo. Se han votatilizado y con fortuna de ellos solo quedan nombres y apellidos en papeles amarillentos. Suspiro de resignación.

Por eso cuando me enteré del excepcional hallazgo de Quinto de Ebro, di un bote. De pronto veía a algunos de esos ancestros que habitaron nuestra tierra siglos atrás cara a cara. Una cara acartonada, reseca y sin vida, pero cara al fin y al cabo. Algunos de los ancestros que han mantenido el tipo frente a la muerte en las criptas del Piquete de Quinto de Ebro conservan incluso sus ropajes originales, lo que nos permite imaginar como vestían nuestros propios cuartos, quintos y sextos abuelos.

Las momias de Quinto son, con toda probabilidad, los antepasados de alguien. Y que envidia me dan esos alguien que podrían mirar a (la cuenca de) los ojos a sus propios cuartos, quintos, sextos abuelos…

Hoy se abre en Quinto de Ebro el primer Museo de Momias de España. Mucha suerte a Quinto con su maravilloso proyecto.

2 comentarios sobre “Cara a cara con nuestros antepasados

Los comentarios están cerrados.